Mi ex mujer, mi puta favorita
Como extraño cojerte el culo como te gusta, dejártelo llenito de leche y bien abierto.
Extraño esos días en los que te paseaba por toda la ciudad y solo usabas una faldita sin ropa interior y podía tocarte donde quisiera y cuando quisiera, mantenerte mojadita y excitada todo el día y solo deseando que te penetrara al volver a casa, al hotel o simplemente donde la calentura no te permitiera aguantar más.
Las veces en el ascensor, en los pasillos, en el estacionamiento de tu apartamento o tu trabajo, no te contenías y debías demostrarme que eras mi puta, mi esclava, mi juguete y te desvestías para provocarme, no podías llegar a trabajar o a casa sin el sabor de mi semen en tu boca o chorreando por tus piernas, siempre me lo decías “soy tu puta, la más feliz con tu leche” y me encantaba complacerte.
Aquel día en la casa de campo, que viajaste desnuda sin importar quién te viera en la vía mientras ibas a mi lado masturbándote y gimiendo tan delicioso y orgasmo tras orgasmo por todo el camino como una máquina de gemidos ibas diciéndome lo que deseabas al llegar y lo tuviste, tu culo fue mi trofeo mientras tenías tu juguete favorito vibrando en el clítoris y volviéndote loca de placer.
Como extraño eso y espero volverte a tener, para darte lo que no has tenido durante este tiempo y recordarte a quien perteneces, volver a provocarte esos orgasmos que casi te desmayan, disfrutar de ese delicioso culo que tienes, tu clítoris rico como caramelo y esa boquita insaciable y profunda.
Extraño esos días en los que te paseaba por toda la ciudad y solo usabas una faldita sin ropa interior y podía tocarte donde quisiera y cuando quisiera, mantenerte mojadita y excitada todo el día y solo deseando que te penetrara al volver a casa, al hotel o simplemente donde la calentura no te permitiera aguantar más.
Las veces en el ascensor, en los pasillos, en el estacionamiento de tu apartamento o tu trabajo, no te contenías y debías demostrarme que eras mi puta, mi esclava, mi juguete y te desvestías para provocarme, no podías llegar a trabajar o a casa sin el sabor de mi semen en tu boca o chorreando por tus piernas, siempre me lo decías “soy tu puta, la más feliz con tu leche” y me encantaba complacerte.
Aquel día en la casa de campo, que viajaste desnuda sin importar quién te viera en la vía mientras ibas a mi lado masturbándote y gimiendo tan delicioso y orgasmo tras orgasmo por todo el camino como una máquina de gemidos ibas diciéndome lo que deseabas al llegar y lo tuviste, tu culo fue mi trofeo mientras tenías tu juguete favorito vibrando en el clítoris y volviéndote loca de placer.
Como extraño eso y espero volverte a tener, para darte lo que no has tenido durante este tiempo y recordarte a quien perteneces, volver a provocarte esos orgasmos que casi te desmayan, disfrutar de ese delicioso culo que tienes, tu clítoris rico como caramelo y esa boquita insaciable y profunda.
7 years ago