Sorpresa en el baño

Me da mucho morbo el tema de los baños, y es un sitio que me encanta para hacer cosas. Ese punto de privacidad y exposición a la vez. Nadie te ve, pero te pueden pillar y, además, el hecho de estar sentada haciendo pipi que estás como expuesta.

Hace un tiempo estuve en una fiesta en un local en donde se celebraba un cumpleaños. Al rato aquello estaba lleno de gente bebida, con lo que empezó a ponerse la cosa caliente. En las zonas oscuras empezaron a ocurrir cosas y como no, en el baño. En un momento de la noche yo necesitaba entrar para orinar y como había cola en el baño de chicas, me metí en el de los hombres. Había varios cubículos, y alguno ocupado, pero encontré uno que no estaba muy sucio y entré. Cerré bien la puerta y tras limpiar el váter me senté a orinar.

Los chicos que había por allí empezaron a reírse pero me daba igual, además alguna mujer entró también detrás mío. Enseguida se escuchó el cachondeo detrás. Pero me daba igual, entre que me da morbo y que me estaba orinando bastante, yo me baje mis braguitas y me senté a hacer pipí.

Pues allí estaba con todo bajado e intentando orinar que con todo el lio no me salía. Al rato pude hacer pipí y ante mi sorpresa se abrió la puerta, ya que al parecer no había cerrado bien. La casualidad fue que entró un chico con el que había estado tonteando antes. Él no sabía que yo estaba allí así que cuando entró se llevó un susto, pero yo le dije que entrara riéndome también sorprendida. Entró y cerró pero estaba nervioso y desubicado, pero no dejaba de mirarme ahí abajo. Y claro, la cosa se calentó.

Como yo iba algo bebida, el chico me gustaba y me ponía mucho la situación, le miré y le dije si quería ver como orinaba, ya que aún me quedaba algo. Él se quedó sorprendido pero enseguida dijo que vale, que ya se quedaba a verme terminar de orinar. En los dos, apareció una mirada de lujuria importante. Así que, ni corta ni perezosa, me abrí un poco y me incorporé algo y empezó a caer pis. En ese momento, noté que aparecía un bulto en sus pantalones, así que le dije si quería tocar porque yo estaba encendida ya. Él se acercó y con los ojos encendidos de lujuria me tocó ahí y sintió las últimas gotitas, mientras me pasaba los dedos. Ahí suspiré porque me recorrió una oleada de placer que subía desde mi vientre hasta mi cabeza. Además, al acercarse tanto, su paquete quedaba cerca de mi cara, así que no me lo pensé mucho, y le toqué, notando una cosa dura, bien dura.

En ese punto, me volví a sentar, ya bastante mojada con la mezcla de pipí y flujo. Le agarre el pantalón, le desabroché y bajé sus calzoncillos hasta abajo. Apareció ante mi un pene erecto y duro, y no me pude aguantar por lo que lo agarre fuerte con mi mano. Él estaba muy excitado, y sin dudarlo lo metí en mi boca para lamerlo bien. Con mi lengua pase por todo el pene y luego empecé a succionar y chupar de arriba a abajo, una y otra vez, una y otra vez. No se cuanto pasamos así pero yo no paraba, allí sentada con las braguitas bajadas hasta los tobillos y subiendo y bajando mi boca llena. Estaba tan excitado que me apartó porque se iba a correr, así que yo paré obediente.

Para mi sorpresa, se agachó y me abrió las piernas, y pasó primero su mano por mi cosa, apartando los pelos mojados y luego acercó su boca, para lamerme bien. En ese momento, entre excitación y sorpresa, no pude evitar soltar un grito de placer, estuve a punto de correrme, pero me tuve que contener para que no me escucharan fuera, ya que seguía habiendo gente por allí haciendo sus cosas. Así que en las siguientes lamidas, me mordí la mano para que no se escuchara nada. Al final, me abrí más de piernas, las levanté y me expuse entera para que él pudiera seguir jugando con mi cosita. Hubo un momento en que tuve que apartarlo de allí porque me corría, y hubiera explotado si no llego a parar. Ahora estábamos empate.

Luego, él me levantó y me dio un besazo muy intenso, y empezamos a quitarnos el resto de ropa. Yo me quité el vestido y el sujetador, tiré las braguitas a un lado. Allí desnuda, él me miró también desnudo, con su cosa muy dura, y me llevó a un lateral del cubículo de un golpe, me abrió las piernas, me penetró y me levantó contra la pared. Sentí una cosa dura entrando en mi vagina húmeda, fuerte y potente, llegando hasta el fondo de mis paredes. Y sacudida tras sacudida pensaba que me daba algo, ya que un fuego intenso salía de allí abajo para volverme loca. Y entonces me corrí, bastante fuerte y gritando porque me fue imposible controlarme. En ese momento, era evidente que todo el mundo sabia qué estábamos haciendo, pero nos dio igual. Le hice una señal para que siguiera, y continuamos así un rato, lo suficiente para que se me encendiera otra vez aquello.

En esa excitación tan intensa me moví y le agarre los testículos, lo lleve hacia atrás y le hice parar. El me miraba suplicante, como diciéndome, estoy muy excitado y necesito correrme, y como no lo haga pronto me van a estallar los testículos. Me encantaba estar en esa situación, así que le dije: "mírame bien y disfruta lo que ves". Me puse con los brazos en la cisterna y las piernas en el váter como a cuatro patas, para que me viera bien el culo, con toda la zona mojada y húmeda. No tardó ni un segundo en agarrarme bien las caderas, y meterla bien dentro tan dura como estaba. Sentí de nuevo las embestidas, moviéndose las tetas como locas y sintiendo el fuego de nuevo en mi interior.

Pocas veces me ha pasado que me corra una segunda vez si ha pasado poco tiempo de la primera, así que yo sentía la excitación y disfrutaba esperando a que se corriera. El caso es que, con toda la excitación hubo un momento que nos resbalamos y se salió. Me di la vuelta y nos reímos porque fue un poco cómico, pero sin problema. Nos besamos abrazados y desnudos, y le toqué ahí abajo esperando que no se bajara la excitación por el desliz. Pero todo seguía igual, así que continuamos.

Yo me puse en la misma posición. Pero entre los nervios, el lugar que era pequeño y sabiendo que fuera la gente sabia que estábamos ahí, se ve que se puso nervioso y no se dio cuenta. El caso es que me metió aquello tan duro por el culo en vez de por el otro sitio, que era por donde debía. Pero entre la excitación y lo mojado que tenia el pene por mis flujos, aquello entró de maravilla y yo sentí el empujón dentro de mis entrañas. El caso es que creo que él no se dio cuenta pero ya daba igual. Empezó a embestir de nuevo, muy excitado y con aquello muy duro, y yo en aquella posición con mi culo puesto hacia arriba, empecé a sentir un placer enorme, entrando y saliendo, y fue tan de repente, que me corrí con un grito enorme mientras él se corría también dentro de mí. Sentí como soltaba todo dentro mientras mi vagina ardiendo soltaba todo el flujo.

Los dos quedamos extasiados, y respirando entrecortados con nuestros sexos aún excitados. Enseguida nos vestimos riéndonos por lo que había pasado. Primero salió él, y yo me senté en el váter para limpiarme. Me quedé exhausta de tanto placer y tuve que esperar antes de salir para reponerme. Cuando salí a la fiesta de nuevo, una amiga me vio la cara y me dijo, ¿tu has hecho algo no? Y vaya que si lo había hecho. De hecho, me quedé con ganas de más.
Published by Gattica
1 year ago
Comments
3
Please or to post comments
flocket
flocket 1 year ago
Impresionante. Muy excitante. Cada relato que subes dan ganas de que subas más. Además de querer jugar contigo 
Reply
comilla
comilla 1 year ago
un relato, super morboso, me encanta
Reply
Miguuelon69
Miguuelon69 1 year ago
Ojalá coincidir contigo 😈💋
Reply